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Expertos cifran las pérdidas de Samsung en más de US$17,000 millones por los problemas del Galaxy Note 7. | Fuente externa

Todo iba bien hasta que explotó el primer Galaxy Note 7

Samsung enfrenta una crisis de reputación con efectos financieros importantes luego del anuncio de la suspensión de la venta del Galaxy Note 7.

Samsung anunció la suspensión definitiva de la venta y producción del Galaxy Note 7, el tormentoso teléfono que se ha convertido en la “piedra en el zapato” de la tecnológica surcoreana, por los tantos casos de problemas reportados con la batería de este dispositivo.

Tras el reporte de unos 30 casos en todo el mundo de incidentes donde la batería de este teléfono se sobrecalentaba y, en algunos casos, se incendiaba, la compañía dejó de venderlo y decidió llamar a revisión a más de un millón de Galaxy Note 7 en manos del público.

Pero esta medida no fue suficiente, ya que el lunes 10 de este mes se reportaron otros casos donde Galaxy Note 7 “revisados” también se incendiaron, incluido uno dentro de un avión, razón por la que Samsung pidió encarecidamente que todo consumidor que tuviera uno de estos terminales lo apagara.

El costo del desastre del Galaxy Note 7

En términos financieros, es probable que este sea uno de los desastres tecnológicos más relevantes de los últimos años. Samsung informó que se habían vendido 2.5 millones de este modelo en todo el mundo. Retirar del mercado esta cantidad de dispositivos tiene un costo muy alto, ya que aparte de la sustitución del teléfono la empresa asumió los costos de envíos y otorgaba, además, un incentivo económico a los consumidores para motivarlos a que lo devolvieran cuanto antes.

Otra carga económica que tendrá la empresa tecnológica serán las posibles demandas judiciales de los consumidores perjudicados. La compañía anunció una rebaja sustancial de sus previsiones de resultados para el tercer trimestre de 2016 debido a los problemas con su modelo defectuoso.

Samsung dijo el viernes que el total de sus pérdidas operativas por el fiasco del Galaxy Note 7 ascenderían a US$5,384 millones, pero estimaciones de expertos cifran las pérdidas en más de US$17,000 millones.

El martes 11 de octubre, cuando la compañía anunció que congelaba las ventas de su teléfono inteligente, sus acciones se desplomaron un 8.04%, su mayor caída en bolsa desde 2008. Además, sus títulos perdieron un 0.65% el miércoles. Para el jueves sus acciones mostraban una leve recuperación de un 1.43% y el viernes, de un 1.26%.

Pero los efectos negativos del Galaxy Note 7 no solo afectan a Samsung. El Banco Central de Corea del Sur reajustó a la baja su pronóstico de crecimiento económico para el próximo año, del 2.9% previsto hace tres meses al 2.8%, tras examinar el impacto potencial generado por la crisis de este smartphone. Samsung Electronics representa aproximadamente el 17% del producto interno bruto (PIB) del país asiático.

El costo de la reputación de Samsung

Probablemente las pérdidas económicas de Samsung no preocupen tanto a sus ejecutivos, ya que para una empresa que en 2015 vendió más de 267 millones de teléfonos inteligentes, el retirar 2.5 millones representaría apenas menos del 1.0%. Además, otros modelos de la compañía siguen teniendo buenas proyecciones en sus ventas que podrían darle una especie de “compensación”.

Lo que sí preocupa, y lo más difícil de calcular, será el costo del daño a la reputación de la marca.

En materia de reputación es un gran reto el que enfrentará esta empresa. Los nuevos productos lanzados por Samsung serán mirados muy de cerca y con recelo no solo por los consumidores, sino también por las autoridades reguladoras en todo el mundo. Y es que el incidente con este teléfono no tiene comparación con otros casos. Apple tuvo sus inconvenientes con el iPhone 4 y la cobertura de la antena y con el iPhone 6 que se doblaba. En ninguno de estos casos un consumidor reportó heridas ni Apple tuvo que detener sus ventas.

Recuperar la confianza de los consumidores y de los inversores no será tarea fácil ni de días. Suspender las ventas y fabricación de este teléfono fue, sin dudas, una medida drástica, pero quizá la más acertada, pues de no hacerlo el problema podría haber tenido mayor dimensión.

Como aliciente, la firma Interbrand ubica a Samsung en la posición 7 de su ranking de Mejores Marcas Globales 2016. Este año el valor de la marca Samsung asciende a US$51,808 millones, un aumento de 14% en comparación con el 2015.